domingo, 6 de septiembre de 2009

Tecnología y Antropología

Una de las cosas que me han sucedido desde que comencé a estudiar antropología es que cuando cuento que antes ya había estudiado la ingeniería en sistemas computacionales la mayoría me hace la pregunta sobre por qué hice un cambio tan drástico, me dicen que la ingeniería y la antropología no se llevan y que son disciplinas totalmente dispares. Resalta el debate que existe entre las ciencias "duras" o "exactas" y las ciencias "sociales"; pongo esto entre comilla precisamente porque es lo que quiero debatir ahora.

Esta pelea entre las "ciencias" me vino a retumbar ahora que leí para una clase un texto titulado "social anthropolgy is a generalizing science or it is nothing?" (¿la antropología social es una ciencia generalizadora o es nada?) El texto mas que un debate académico alejado de la realidad es un dilema que se me ha venido plateando continuamente de una manera desconcertante estos últimos 2 años, que es mas o menos lo que tengo de haber "abandonado" la ingeniería por la antropología.

A grandes rasgos el debate del texto ronda entre si la antropología social (yo extrapolaría la cuestión a todas las demás ciencias sociales y humanas) debe ser considerada una ciencia en el sentido de las ciencias duras, si debe reinvindicarse como tal o en dónde diantres ancaja la disciplina antropológica. Para unos debe volverse a replantear la idea ilustrada de la ciencia, retomar el camino y "resarcir" los errores (horrores) del matrimonio positivista de las ciencias durante ya casi dos siglos, que si bien ha tenido un sin fin de logros también ha dejado huecos, lagunas y espacios fuera de su mundo, tanto por razones políticas como por las limitaciones mismas del método positivista, pero sin embargo hay que reinvindicar como ciencia entendida según el concepto actual que se tiene de esto. Otros argumentan que hay que cambiar el concepto de ciencia, apelar por el conocimiento mismo en sí, en su abierta, irregular, contradictoria y dinámica esencia o en palabras de J. Okely "anthropology as knowledge, global and unconfined" (antropología como conocimeinto, global e ilimitado); yo me atrevería a cambiar la palabra "antropología" en esa frase por la palabra "ciencia".

¿Qué tiene que ver esto con lo tecnología y antropología? No se, pero tratare de explicarlo.

El fin de la tecnología es el de analizar un problema en la realidad social, un problema práctico, dezmenuzarlo, solventarlo y con el tiempo irlo mejorando. Cuando comenzábamos a organizarnos socialmente como especie y conocimos las mieles de comer carne fue necesario buscar la manera de acceder a esa carne que hasta nuestros días nos causa a muchos singulares y pecaminoso goces, una de las soluciones fueron las puntas de proyectil, que permitieron a los humanos "acercarse" a la carne, con el tiempo estas puntas fueron cambiando de material y haciéndose más resistentes y efectivas permitiendo un mejor aprovechamiento de la tecnología que a la larga resultaron en beneficios para la especie humana. Fueron pasando los años, las décadas, los siglos una que otra era de hielo y muchas cosas más y la humanidad sigo inventando, ideando y creando tecnologías diversas: la imprenta, el telégrafo, las bombillas, el teléfono etc etc. Hasta llegar ( y no por eso ahí termina la cosa) a lo que me tocó estudiar a mi que fueron las tecnologías del siglo XXI, la era cibernética, del Internet, la realidad virtual y el mundo de la información.

Estás tecnologías, al igual que las puntas de proyectil, responden a una necesidad netamente humana y de la misma manera en que las primeras cambiaron la vida humana, las últimas lo están haciendo. ¿Por qué entonces las puntas de proyectil sí son relacionadas directamente con estudios antropológicos, arqueológicos, históricos y sociales y las nuevas tecnologías no?. Y por otro lado ¿Las nuevas tecnologías están en realidad tan separadas de la humanidad?¿Fueron creadas para deshumanizar a las personas? Pues en mi punto de vista la respuesta a las dos preguntas es un respetuoso pero categórico, integro y rotundo NO.

Mi sustento está en mi poca experiencia como programador de sistemas y mi poca experiencia ahora como estudiante de antropología. La actividad de los que hacen las nuevas tecnologías no se reduce ( o no debe reducirse) a la simple acción de escribir líneas de código y ya, sino que incluye una parte netamente antropológica que es la de ir a inmiscuirse en la vida (laboral) de muchas personas, estarles cuestionando lo que hacen y por qué lo hacen y cómo lo hacen y recibir la negativa de muchas y el descontento de otras y el falseaamiento de la información; sí de la misma manera en cómo un antropólogo va y se mete a la vida de las personas sobre las que hará su estudio, encontrándose con las mismas dificultades del analista y programador de sistemas. Al final el programador y el antropólogo (los buenos) recopilan toda la información obtenida, la ordenan, la clasifican, la analizan una y otra vez, la interpretan y buscan la mejor manera de llegar a un resultado final. Para el primero sera un sistema computacional que reflejara la actividad de las personas que van a usar su sistema, si este fue bueno la actividad laboral que se estudió y se plasmó para hacerce en una computadora será realizaado sin mayores contratiempos; de caso contrario la cabeza del programador está en juego y el sistema sufrirá la no aceptación de las personas que lo usaran y si le va bien al sistema lo volverán a hacer hasta que quede bien si le va mal quedará para el olvido y nadie más se acordará de él. Para el antropólogo su resultado será un estudio social, una escrito en su mayoría o ahora que esta de moda eso de los documentales un video, en ambos quedará retratada una realidad social, en la cual "actúan" personas de verdad, si este texto es bueno tendrá éxito sino le pasará lo mismo que al sistema malo, quedará para el olvido y afectará la vida de muchas personas.

De una manera "happy" eso es lo que a grandes rasgos sucede con las dos disciplinas de las que hablo, sin embargo de un manera no tan "happy" en ambos casos se ven intervenidos factores "externos" del tipo escabroso como intereses fácticos, de poder, de dinero, políticos, que pueden al final de cuentas resultar, en el caso de los sistemas de una aplicación tecnológica que no sirva de nada para muchos y sirva de mucho para pocos y en el caso de la antropología bueno hay ejemplos tan atroces como estudios antropológicos con fines netamente bélicos o bueno que decir de los inicios colonialista de está disciplina; dicen los que sabes que la antropología comenzó en el mismo momento en que las potencias coloniales expandieron sus dominios.

El caso es que, con lo que quiero concluir, ni las disciplinas y ciencias duras están tan alejadas de las sociales ni éstas están tan lejos de las primeras. Es innegable que existe un factor social en todas las tecnologías y en las ciencias sociales también existe y siempre ha existido un factor de interés por las tecnologías en todas sus expresiones. El punto de confluencia es no pasar por alto lo social de las ciencias duras y acercar más a las ciencias sociales que parecen tan alejadas sin pasar por alto la ética en el ejercicio de ambas disciplinas.


sábado, 8 de agosto de 2009

Y es que allá el tiempo es muy largo...

Perdí la noción del tiempo desde que las fiebres me lo enrevesaron; pero debió haber sido una eternidad... Y es que allá el tiempo es muy largo. Nadie lleva la cuenta de las horas ni a nadie le preocupa cómo van amontonándose los años. Los días comienzan y se acaban. Luego viene la noche. Solamente el día y la noche hasta el día de la muerte, que para ellos es una esperanza

Luvina, Juan Rulfo (Fragmento)

jueves, 30 de abril de 2009

De pandemias y otros demonios

Bueno creo que todos ya estamos más que enterados de lo de influenza porcina, y cómo diantres no estarlo con toda la información que está circulando en todos los medios de comunicación, tanto aquellos que con toda la pintura amarrilla del mundo pintan la información que presentan, como aquellos que perjuran que todo es sólo un complot para crear el miedo y poder controlar mejor a las masas. Sin embargo creo es que es importante saber de qué diablos nos están bombardeando, porque por ejemplo hoy yo llegué a mi límite al ver un comercial en la tele mientras me comía unas deliciosas y jugosas naranjas. El comercial comenzaba con la pantalla en blanco y unas letras negras al centro con la frase: "5 cosas que debes hacer en estos momentos", después seguían 4 medidas de precaución que han dado como de prevención para el contagio del virus y remataban con un quinto punto "Desifectar" y el logotipo radiante, en el mismo fondo blanco, de "Clorox" y la leyenda "que mata el 99.9 % de todos los virus y bacterias". Eso para mi fue el colmo de lo grotesco. Y me apena decirlo pero no me había tratado de informar hasta ahora y fue gracias al link que mi amiga Oly tenía publicado en su mensajero que pude hacerlo. El link es: Organización Mundial Salud.

Se que ya muchos deben de estar hasta el gorro de todo esto pero bueno igual estaría chido leerlo. Saludos y feliz fin del mundo.

martes, 21 de abril de 2009

México Bicentenario

Ahora en estas vacaciones pasadas de semana santa que fui a León, Gto., mi ciudad natal, a pasar tiempo con mi familia observé la gran cantidad de señalamientos en la carretera con la insignia de los festejos del Bicentenario: 200 años del inicio de la lucha por la Independencia Nacional y 100 años del inicio de la Revolución Mexicana; también desde hace tiempo había observado los cronómetros en las plazas de las ciudades con la cuenta regresiva para el inicio de los festejos nacionales que conlleva la celebración de este tan memorable aniversario. Una de estas ciudades a las que llegue con mi familia fue San Miguel de Allende, en donde los bienes raíces se cotizan en dólares y la ciudad y sus pobladores están bien adaptados a la captación de la divisa estadounidense que llega vía el turismo y vía los muchos retirados del vecino país del norte que llegan en busca de lo que estas industrias y su teatro bien montado han preparado: temazcales para la longevidad, milenarias recetas de plantas medicinales, aguas termales con propiedades curativas, un maravilloso clima cálido y un sinfín de cosas más.

Otro de los lugares que visite fue el poblado de Atotonilco que es famoso por ser de donde el cura Miguel Hidalgo tomó el estandarte de la Virgen de Guadalupe como bandera y símbolo de la lucha insurgente, sin embargo para mí el pueblo de Atotonilco es más conocido por ser el lugar a donde mi abuelita se iba a “los encierros” una semana y regresaba a casa con un lazo llamado “la disciplina” atado a su cuerpo y con el cual hacían oración y expiación dándose de golpes. Me acuerdo de sus relatos sobre la precariedad del lugar, el terregal de las calles, lo seco del clima, el frío por las noches, lo duro de dormir en el piso, las visitantes estadounidenses que iba al Santuario de Atotonilco que llegaban en helicóptero desde San Miguel de Allende, de cómo tenías que vivir el rigor del encierro a menos que pagaras para hacer más cómoda la estancia. Ahora con los festejos del Bicentenario el poblado de Atotonilco sufrirá una drástica remodelación de sus calles, de su Santuario y tendrá la visita de un representante del gobierno federal encargado de coordinarse junto con los demás puntos memorables de la lucha de independencia en el momento cumbre del festejo. En la televisora estatal de Guanajuato se presenta un spot que enumera el plan que el gobierno del estado llevará a cabo con referencia a los festejos del Bicentenario, los cuales incluyen inversiones públicas en infraestructura carretera, remodelación de plazas públicas, inversión educativa, una exposición que durará todo el año, actividades culturales y más.

No cabe duda que el Estado se prepara y se prepara en grande para los festejos del 2010, sin embargo la preparación se está reduciendo a un maquillaje general de toda la República Mexicana, embelleciendo lo visible y dejando para después lo profundo. Y es que en 200 años de vida como una nación aun existen cuestiones que tratar y puntos que re priorizar: La pobreza extrema, el abismo entre los que detentan el capital y los que lo generan con su trabajo sigue siendo enorme; los rezagos en seguridad social; la fe ciega en un sistema que solo aumenta estas diferencias ; la creencia generalizada de que lo que está hecho afuera esta mejor hecho y que tiene como consecuencia el que no se apueste por la generación de conocimiento, teoría y tecnología que surjan en México; un sistema educativo que se adapta a las exigencias del mercado y que no se preocupa por generar más. En verdad los festejos del Bicentenario dan mucho de que pensar y reflexionar sobre qué tanto ha cambiado México desde su nacimiento.

jueves, 2 de abril de 2009

Uno de chilangos.

En la mayoría de los chistes que he escuchado se la pasan manchándose con los Gallegos pero me mandaron este es hace unos días y, a pesar de todo, me latió, a ver qué dicen.

Estos eran dos chilangos que llegan a Morelia sin un peso (que raro) y se reúnen a primera hora de la mañana (a eso de las 12:00), y uno le dice al otro en su singular tono de hablar: - "Vamos a separarnos para pedir lana y al final del día nos reunimos para ver cuánto hemos sacado cada uno"

Entonces, se marchan cada uno por su lado, y a última hora de la noche (a eso de las 6...) se encuentran de nuevo. Uno le pregunta al otro: - ¿Cuánto dinero les sacaste? - Como $3,000 . Le contesta, -¿Y... cómo le hiciste? - Me fui al parque, pinte un cartel y escribí:

"NO TENGO TRABAJO, TENGO 3 HIJOS QUE ATENDER, POR FAVOR NECESITO AYUDA" ... Y la gente fue aflojando. Y tú,? ¿cuánto sacaste? - $ 58,470.00 -¡¡¡Quéeeee!!!, No mames...wey !!!!! ¿cómo le hiciste? - Pos escribí un cartel que decía:

"SOY CHILANGO Y ME FALTAN 10 PESOS PA' REGRESARME AL D.F" ...y la gente, no paraba de darme lana carnal.

Si algún chilango lee esto no se agüite, todos aman a los chilangos exepto a 6 personas...

Yo, tú, él, nosotros, ustedes y ellos

Pero no todos los chilangos son rateros... tambien hay: Secuestradores, violadores, diputados , y senadores.

Así que ya sabes, si ando por tu estado y me falta lana pa' regresarme haz patria y copérale a un chilango.

Malatazeando que es gerundio!!!

martes, 10 de marzo de 2009

El soñador

Hoy me levanté, como de costumbre, a las seis de la mañana. Es un hábito que por más que he intentado quitarme sigue ahí presente. A veces es bueno poder abrir los ojos y comenzar las actividades del día desde que van clareando los primeros rayos del sol, pero otras veces, las más, da mucho coraje no poder quedarse dormido otro ratito. No es porque yo sea un flojo y un vago sin oficio ni beneficio, sino que me pasa que cuando me quedo medio dormido, medio despierto, medio consiente, medio sabe cómo es cuando tengo los mejores sueños de mi vida, o por lo menos de los cuales si me puedo acordar y muchas veces hasta los puedo controlar. En algunos es tal mi control que podría jurar que lo viví de verdad, es mas hasta despierto con la sensación de no saber si sigo en el sueño o si ya salí de él.

He llegado a pensar que soy tan hábil para eso de guiar los escenarios que suceden en mi mente y sacar mis más escondidos subterfugios del inconsciente que he pensado seriamente en institucionalizar mi actividad soñadora como algo más formal, tal vez como un tipo de ciencia y poder compartir mis experiencias y mis métodos con las demás personas. Hacer algo así como un tipo taller del control de los sueños, pero con un nombre más acá, que suene como muy apantallante, como muy que lo lees y te quedas con cara de ¿qué será eso? podría ser un nombre como “enseñanza activa de la propagación de eventos súbitos condicionados por el rompimiento de bloqueos del subconsciente encaminados a la apropiación de la neuroquímica de las imágenes extrasensoriales en un espacio finito de la temporalidad” Sí, algo así quedaría bien como nombre de una cátedra universitaria a donde los alumnos llegaran ávidos de conocimiento y deseosos por explorar y explotar sus capacidades para dirigir sus sueños de una manera segura, económica (de hecho gratuita), responsable socialmente porque digo soñando no dañas a nadie y que les permitiera mantener un estado de felicidad general causado por la buena disposición que da el tener los mejores sueños.

Podría hasta profesionalizarlo todo y no dejarlo sólo como una mera materia optativa de las ya formadas carreras universitarias. Un tipo ingeniería de los sueños, que con el rigor y la metodología adecuada de toda ciencia exacta y las ventajas tecnológicas de estos días pudiera desarrollar las formas y procesos necesarios para pasar el conocimiento de las aulas en las escuelas a la sociedad en general. Crear programas sociales aplicados que divulguen y fomenten la generación de sueños en todos los sectores; programas que permitan en general a todo el mundo poder soñar vívidamente en el lapso de tiempo que transcurre entre la primera vez que abres los ojos por la mañana y el momento en que ya tienes en verdad que despertarte. Me pregunto que podría suceder si todos soñáramos así todas las mañanas, si esos minutos que dedicamos a maldecir nuestra desgracia de tener que levantarnos pudiéramos dedicarlos a nosotros mismos y a nuestros sueños y que además pudiéramos dirigir los destinos de estos.

martes, 3 de marzo de 2009

¡Cómo quisiera ser bombero!

La elección de lo que uno quiero ser en la vida es una de las decisiones más trascendentes de una persona, saber lo que uno quiere hacer y saber cómo hacerlo es de las suertes más grandes, para la mayoría de las personas no es así de fácil, incluyéndome. El proceso que es necesario seguir para poder dilucidar lo que crees que tal vez pueda ser una leve posibilidad de lo que a lo mejor es en realidad un poco cercano a lo que chance te gustaría hacer por el resto de tus días es arduo y lleno de golpes traicioneros, raspones, sacadillas, patadas traperas, trompadas, subidas largas y empinadas, caídas libres sin paracaídas, decepciones dolorosas, dudas existenciales, moretones y más; haciendo más compleja la ya de por sí complicada condición humana, condenada a no poder ver con seguridad más allá de los próximos dos pasos, o como diría Kierkegaard “la vida está hecha para entenderse hacia atrás pero para vivirse hacia adelante”

Recuerdo que mi búsqueda sobre el por qué y el para qué estoy acá comenzó cuando tenía por ahí de 5 o 6 años, a lo mucho, yo quería ser bombero, doctor, futbolista, astronauta y albañil, todo al mismo tiempo. Me imaginaba rescatando de las llamas a una bella damisela con mi uniforme impecable de bombero, mientras construía un enorme puente que permitiera cruzar un río a una ambulancia atrapada por la crecida corriente y después vacunaba a toda la humanidad contra todas las enfermedades conocidas y por conocer durante un viaje intergaláctico con una primera escala en la luna y destino final uno de los anillos de Saturno, en donde me esperaban para anotar los 10000 mil goles que marcarían un record de todos los tiempos en la historia del futbol espacial.

Tiempo después mis expectativas se vieron reducidas: a antropólogo para conocer todas las maravillas de los mundos antiguos y de las culturas vivas y crear una gran familia humana; a médico para inventar la cura de algún mal que aquejará a las personas; a ingeniero en computación para poder ayudar con la tecnología más avanzada a unir a la gente, a las familias y a las naciones; a matemático para poder entender el orden de todas las cosas, la quintaesencia de la vida y develar y quitar todos los males del universo.

Sin embargo no fui médico porque me aterra la sangre ajena derramada y la responsabilidad de tener directamente la capacidad de sanar o dejar morir a un ser humano. Tampoco fui matemático porque la Universidad de Guanajuato no me aceptó como aspirante a místico alquimista de las ciencias. Pero sí fui o soy o no sé ingeniero en computación pero nunca uní a ninguna persona o alguna familia ni mucho menos a alguna nación; sólo pasaba 9 horas al día mirando mi monitor y viendo pasar la vida dentro de un cubículo de 4 metros cuadrados. Ahora estudio antropología y me inclino con lo relacionado al lenguaje, quiero conocer la manera de poder cooperar con los esfuerzos para preservar muchas de las lenguas que están por desaparecer, quiero luchar contra la discriminación basada en la manera en cómo alguien habla y conocer los intrincados medios y formas, razones, condicionamientos sociales y más para entender por qué es que las personas hablamos y hablamos como hablamos. Pero me pregunto si podré hacer algo de esto y cuando lo haré y cómo lo haré. Pero en realidad ni siquiera sé si no me voy a tropezar al bajar las escaleras de mi casa, sólo sé que lo quiero intentar y que todavía quiero ser bombero.